de naturaleza anormal | fotografías

A principios de este año (2021), experimentamos la mayor nevada de las últimas décadas en el centro de España. Madrid quedó paralizada, sus árboles masacrados y sus calles inundadas de una gruesa capa de hielo que se fue mimetizando con la polución y el flujo humano. Este trabajo revisa estos dos sucesos urbano-naturales que ocurrieron paralelamente: árboles destruídos y hielo contaminado. Los bosques registrados son de la Dehesa de la Villa, parque “sin ajardinar” o “medio salvaje” que junto con Casa de Campo, fueron los más afectados con la borrasca, en especial la población de pinos piñoneros. Los hielos registrados fueron parte de los cerros formados con fragmentos de las placas que eran trituradas para dejar el paso en esquinas y aceras, una amalgama blanco/negro que juntaba el hielo natural con la contaminación y la suciedad de la urbe.

Tanto las ramas caídas arbóreas como la nieve compacta, amenazaron por aquellas semanas el tránsito por la ciudad, pero también vinieron a anunciar que sumidos en una crisis climática global, aquél transitorio riesgo y aquella esporádica amenaza, suponen un mañana marcado por fenómenos meteorológicos extremos y que, en definitiva, habrá que prepararse para lo anómalo. La imagen del desastre y la anormalidad se volverá frecuente, el imaginario de futuro será similar al de estas imágenes: la ciudad rota, la naturaleza invertida, descolocada, el desborde de lo humano y no humano llevándonos a lo desconocido.